Lubina

10,00 

Precio IVA incluido.


La lubina (también conocida como róbalo) es uno de los pescados blancos más elegantes y valorados en la gastronomía. Es un pez semigraso que habita tanto en las costas del Atlántico como en el Mediterráneo, y es muy apreciado por su versatilidad en la cocina.

Descripción

La lubina tiene un cuerpo alargado, robusto y esbelto, de color gris plateado en los costados y blanco en el vientre. Se caracteriza por tener una boca grande y una aleta dorsal con espinas punzantes.

En la mesa, destaca por:

Carne: De un color blanco brillante, con una textura compacta pero que se separa en lascas jugosas al cocinarla.

Sabor: Es suave, sutil y «limpio», lo que la hace perfecta tanto para quienes aman el pescado como para quienes prefieren sabores menos intensos.

Presencia: Es el pescado por excelencia para cocinar «a la sal», una técnica que mantiene todos sus jugos y aromas naturales protegidos por una costra de sal marina.


Información Nutricional (por cada 100g)

La lubina se sitúa en el límite entre el pescado blanco y el azul (semigraso), lo que le otorga una jugosidad extra sin disparar las calorías.

Calorías | 95 – 100 kcal

Proteínas | 18 – 19 g

Grasas totales | 2.5 – 3 g

Omega-3 | 0.7 g

Colesterol | 70 mg

Potasio | 340 mg

Vitaminas y Minerales Destacados:

Vitamina B12: Esencial para la salud del cerebro y la formación de glóbulos rojos. Su aporte en la lubina es superior al de muchos otros pescados blancos.

Fósforo y Selenio: Minerales clave para la protección del sistema cardiovascular y el mantenimiento de los huesos.

Hierro: Aunque es un pescado blanco, aporta una cantidad interesante de hierro de fácil absorción.

Potasio: Ayuda a regular los líquidos en el cuerpo y es vital para el sistema nervioso.


Consejos y Curiosidades

Salvaje vs. Estantería: La lubina salvaje suele tener un sabor más intenso y una carne más prieta, mientras que la de acuicultura (piscifactoría) suele ser algo más grasa y tiene un precio más estable durante todo el año.

Cocina Saludable: Al horno, a la espalda o al vapor son las mejores formas de prepararla para mantener su perfil nutricional intacto.

Digestión: Es muy fácil de digerir, lo que la hace ideal para cenas ligeras que no interfieran con el sueño.

Acompañamiento: Marida a la perfección con verduras al vapor, patatas panadera o simplemente un refrito de ajos y guindilla.

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